La caries es una de las enfermedades dentales más comunes en la población. Esta consiste en la desmineralización del esmalte que puede llegar a provocar una cavidad en el diente por la acción de las bacterias de la placa dental.
La placa dental es una película que se encuentra sobre los dientes, cuyas bacterias pueden llegar a metabolizar compuestos procedentes de productos que contienen azúcares y almidones y convertirlos en ácidos. Por este motivo, el esmalte de una pieza dental podría verse dañado. Además, si no es tratado a tiempo, pueden incluso verse afectadas estructuras más internas del diente provocando dolor e infección en la dentina y pulpa.
Para evitar esta situación, es fundamental llevar a cabo una correcta higiene dental diariamente y acudir periódicamente a un profesional para detectar y tratar a tiempo posibles problemas. A continuación, te contamos más.
- Cepillado regular y uso de hilo dental: un cepillado de forma regular puede reducir o evitar la posibilidad de desarrollar caries, por lo que es fundamental un cepillado habitual, al menos dos veces al día. También utilizar el hilo dental para llegar a aquellas áreas donde el cepillo no llega y sustituir el cepillo cada tres
- Pasta de dientes con flúor: Se ha demostrado que al usar una pasta de dientes que contenga flúor, es posible reducir la aparición de caries. Esto se debe a que el flúor ayuda a fortalecer el esmalte.
Algunos de los síntomas de caries pueden ser la sensibilidad al frío, dolor, o mal aliento, entre otros factores. En estos casos, es importante descartar cuanto antes si existe caries y la gravedad de esta.
En este caso el detector de caries juega un papel fundamental. Este funciona coloreando, en segundos, la dentina en la que existe caries. El color de la solución es roja y es capaz de detectar la dentina con caries no remineralizable de una forma rápida y eficaz. Algo clave para asegurar la eliminación total de la caries en el paciente.
Una vez se haya detectado la caries uno de los objetivos principales es limpiar la zona conservando la mayor parte sana posible. Su fórmula está compuesta con olisol de propileno que actúa para ayudar a discernir entre la dentina descalcificada e infectada y aquella que sí conserva capacidad de remineralizarse y, por tanto, está sana aún.
Esta solución rojiza detecta la dentina perjudicada, como acabamos de comentar, puesto que delimita la parte afectada coloreándola de color rojo, lo que es de gran ayuda proteger la pulpa y retirar sólamente la dentina cariosa.
Es fundamental detectar las caries en un estado temprano para evitar que se vean implicadas estructuras internas y se den complicaciones como las siguientes en el paciente:
- Dolor: Especialmente al consumir productos fríos, calientes o dulces a causa de la caries.
- Infección: Si la caries llega hasta la pulpa se puede producir una infección dental que provoque hinchazón, sensibilidad aguda, etc., puesto que en esta zona se encuentran vasos sanguíneos y nervios.
- Abscesos dentales: Las infecciones pueden derivar en acumulaciones de pus o abscesos que pueden llegar a necesitar tratamiento de urgencia.
- Pérdida de piezas dentales: Si la caries empeora podría incluso comprometer la salud del diente, que se puede llegar a perder de forma permanente.
Los detectores de caries son instrumentos muy importantes en el campo de la odontología
Los detectores de caries, permiten diagnosticar las caries en etapas tempranas, incluso antes de manifestarse los síntomas o perceptibles a simple vista.
La implementación de detectores de caries, como el que hemos comentado, fomenta una detección precoz y por tanto una intervención temprana evitando así otros tratamientos que pueden ser más invasivos.
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